No le ponga corazón.

Hablaba hoy con un amigo de las opiniones, el tema surgió de mi necesidad de contarle a alguien esa casualidad que me tenia dudosa, el punto es que le tema llevo a otra cosa que nah que ver.

El quiso saber como yo formaba mis opiniones, yo, quizás arrogantemente, dije que trataba de ser objetiva, evaluar los hechos y desde hay generar una opinion, recalcando que si bien respeto las opiniones ajenas, rara vez me convencen, soy fiel defensora de las mias propias, solo gente especial me hace dudar...

Después le pregunte como discutía él, aquí viene el motivo de esta entrada, le dije que me cargaba la gente que le ponía corazón a sus opiniones, a sus argumentos...

Creo poder decir que soy una persona con mucho corazón, no desde el punto de vista sentimental solamente, también de la intensidad, de los dolores, de las pasiones, de los compromisos, de las peleas, de lo que sea para que el corazón resulte necesario, pero siempre he creído que el corazón no es necesario para discutir y que más aún, es completamente inútil a la hora de dialogar o convencer ¿por qué?

Bueno, yo creo que porque las razones y los pensamientos son compartibles y transmisibles, en tanto los sentimientos, los valores, los deseos, son completamente únicos e intransferibles, quizás a veces tengamos la suerte de conocer a personas que sienten parecido, pero nunca va a ser igual o de igual intensidad.

Ahora haré un ejemplo para que se entienda mi punto:
El aborto, tema de gran importancia ética y social, a mi gusto, desde mi corazón, una crueldad horrible, un error tremendo, aunque no niego a veces necesario o inevitable, pero de que sirve lo que yo sienta para la otra gente? de nada, porque mis sentimientos o mis valores son míos y al resto no deben porque interesarles, pero como dije antes, soy una fiel defensora de mis convicciones, tengo una sencilla razón para oponerme al aborto, aproximadamente después de los 2 o 3 meses de embarazo el bebé ya es una persona, su corazón ya late y su cerebro ya funciona, abortar es matar y matar es ilegal... no hace falta el cuento valórico y sentimental, no me interesa que la gente se convenza de lo cruel que es abortar, lo que realmente me interesa es que no lo haga, que sea consciente de que es lo mismo que matar.

Entonces, dejando de lado lo básico de mi ejemplo, es lo mismo en todas las cosas de la vida, si usted viene y quiere convencerme de algo y le pone corazón a su argumento, se enoja, se emociona, apela a valores y sentimientos... yo lo escucharé con atención, valoraré su convencimiento e intensidad, incluso su vehemencia o buen dominio de la palabra, pero su argumento? no lo voy a pescar, por tanto el tema de fondo me resbalara y jamás conseguirá convencerme, aún cuando yo valore y respete su opinión, no la compartiré, porque yo siento distinto que usted.
En cambio, si viene usted con argumentos simples, concisos y razonables, aunque no sean de mi agrado, quizás los medite, quizás reflexione en torno a su punto, quizás incluso comparta sus ideas y más aún, el tiempo podría hacerme sentir distinto y finalmente, pensar como usted, nunca sentir lo mismo, pero parecido, suficiente para que los pensamientos concuerden y podamos llegar a un acuerdo razonable, sin pasar por las tediosas conversaciones donde la gente se enoja, se apasiona, gritonea y apela a sus valores intrínsecos que aprendió en una familia que no es la mia, en una vida que yo no viví y que por tanto, aunque trate, nunca voy a entender.

Acá viene lo final, lo de no ponerle corazón a las discusiones ya lo aprendí, pero leía una cosa y me caldeaba la cabeza... y de repente me iluminé! Me acorde de una película, que nunca vi, pero que me contaron que dice algo así como "Las cosas como son", el punto es que mi "corazón" (no solo amoroso) le pone de su cosecha a todo, lo que me produce frecuentes problemas de interpretación y caldos de cabeza, que nunca llegan a nada, porque siempre termino olvidando el tema central de análisis para perderme en las ramas imaginarias que cree de tanto pensar y vamos no entendiendo nada, complicándolo todo y perdiendo mi querido tiempo en cosas que no me llevan a nada.

Por eso le cedí el control a mi cabeza y me vine para acá, yo te quiero corazón, creo que de verdad eres uno bueno y me siento orgullosa de tenerte, pero eres medio desubicado, tu ocúpate de latir, porque me complicas mucho la vida!

PS: Quiero recalcar, para que no se malentienda, que esto no tiene tintes amorosos, el corazón sirve para otras cosas también.

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